viernes, 27 de diciembre de 2013

Trufas de Baileys

Antes de nada: ¡Feliz Navidad! ¿Qué tal habéis pasado estos días? Para mí, este año ha sido un poco más especial. Y es que, por primera vez en un montón de años, mi hermana, mi sobrina Martina y mi cuñado han podido pasar Nochebuena y el día de Navidad en Bilbao. Toda la familia reunida, nada más y nada menos que 24 personas, que se dice pronto. Como no podía ser de otra manera, me he encargado yo de los postres y claro, con lo chocolatera que es mi hermana, no podía dejar de prepararle unas trufas, que le encantan. Esta vez, en lugar de hacer las trufas de chocolate negro, me he decidido por unas trufas de Baileys con un toque de almendra que (no por que lo diga yo) están que quitan el sentido.

Imaginaros, a mis sobris se las hemos tenido que quitar de la vista porque, después de comer dos cada uno pedían más y más. Mi sobrina Ariane después de comer nos dió un recital musical (nos cantò el Olentzero en todas las versiones posibles : rock, pop, heavy...) que yo creo que era efecto de las trufas. Se ve que el Baileys nos gusta a todos... La receta es muy muy fácil y se hace en un voleo, y de verdad que estas trufas están deliciosas. Sólo os diré que volaron de la mesa antes incluso de darnos tiempo a poner los platos de postre. Un exitazo. Vamos con los ingredientes.

  • 200 ml de nata para montar (mínimo 35% mat. grasa)
  • 260 gramos de chocolate negro para postres (yo he usado 72% cacao)
  • 80 ml de Baileys
  • 50 gramos de almendras
  • 25 gramos de mantequilla
  • 200 gramos de chocolate negro de cobertura
  • 200 gramos de chocolate blanco de cobertura

Comenzamos. Ponemos la nata en un cazo y la calentamos a fuego suave hasta que hierva. Estád muy atentos para que no se os pegue, y en el momento que rompa a hervir la retitramos del fuego. Fuera del fuego, añadimos el chocolate para postres, el Baileys y la mantequilla y le damos unas vueltas para que el chocolate y la mantequilla comiencen a fundirse con el calor de la nata.

Llevamos de nuevo el cazo al fuego y movemos continuamente hasta que todo esté bien integrado y nos quede una crema bien lisa (que se llama ganache). Añadimos las almendras (picaditas en trocitos no demasiado grandes) y apartamos el cazo del fuego. Dejamos enfriar unos minutos y luego pasamos esta crema de chocolate a un bol amplio. Cuando esté completamente fría, tapamos el bol con un poco de papel film y lo metemos en la nevera para que se endurezca (mínimo 4 horas, pero si podéis, guardadla en el frigo toda la noche).

 Cuando la ganache haya reposado en la nevera, pasamos a hacer la cobertura. Derretimos el chocolate negro de cobertura en el microondas y dejamos que se enfríe unos segundos. Sacamos la ganache de chocolate del frigorífico, cogemos porciones del tamaño de una cucharilla de postre y les damos forma de bola. Las introducimos en el chocolate fundido hasta que estén completamente cubiertas, dejamos que escurran el excedente de chocolate y las colocamos en una bandeja cubierta con papel de horno. Metemos en la nevera hasta que el chocolate se endurezca. Cuando terminemos con el chocolate negro, derretimos el blanco y repetimos la operación. Ya tenemos listas nuestras riquísimas trufas.





No podéis decir que la receta de hoy es complicada, porque vamos, más fácil imposible. Y de verdad que están deliciosas, tienen un sabor muy sutil a Baileys, y son super suaves por dentro y con una cobertura crujiente (son como los M&M, se derriten en tu boca y no en tu mano...). Con sólo cambiar la cobertura tenemos dos trufas completamente distintas. Las de chocolate negro son ideales para quienes les guste el chocolate intenso, potente, mientras que las de chocolate blanco son perfectas para aquellos que prefieran un chocolate con menos porcentaje de cacao. También quedan muy bien rebozadas en cacao puro, probadlo que os va a gustar. Y si tenéis a mano, podéis sustituir el Balieys por licor de chocolate, perfectas también.


 Seguro que la próxima receta lleva también chocolate, porque el Olentzero me ha traído un montonazo de tabletas y no voy a poder contenerme a usarlas. Seguro que a los chocolateros no os importa, ¿verdad? Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre esta receta o el blog, escribidme a continuación, me hace mucha ilusión leeros. Aprovecho a recordaros que estamos de SORTEO, no tenéis más que pinchar sobre la foto que tenéis aquí a la derecha.¡Suerte a tod@s y Feliz Navidad!

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mousse de chocolate con pistachos, granada y más chocolate. Reto Alfabeto Dulce.

¿Os gustan los pistachos? A mí me encantan, si como uno estoy perdida: va uno detrás de otro hasta que, sin darme cuenta (o más bien sin quererme dar cuenta...) acabo con el paquete entero. Me digo a mí misma: "sólo unos poquitines más", pero soy incapaz de contenerme. Por eso me ha hecho especial ilusión la propuesta de este mes de El Reto Alfabeto Dulce. Para quienes no sepáis que es esto del Reto Alfabeto Dulce, os explico rápidamente (intentaré no enrollarme como es habitual en mí) en qué consiste. La creadora de este Reto es Ana del blog Cook the Cake y tiene una dinámica muy sencilla: cada mes se elige una letra por sorteo y una persona de las participantes en el Reto elige qué ingrediente (que tiene que empezar por esa letra...) va a ser la base de nuestra receta. 

Así que como os he dicho, me ha parecido el producto ideal para mi iniciación en esta iniciativa (sí, es mi primera vez...). He pensado que los pistachos podían combinar bien con el chocolate, aportándole un punto de salado que siempre intesifica el sabor del chocolate. Así que la receta de hoy es una mousse de chocolate con pistachos, granos de granada y chocolatinas de pistacho. Un postre redondo, os juro que os vais a comer hasta el cuenco (y sin riesgo de indigestiones, ya veréis). Os digo los ingredientes (para 6 unidades) y nos ponemos a cocinar.


Para los cuencos de chocolate y pistachos:
  • 6 globos (de los pequeñitos, de los de agua. Tranquilos que no nos los vamos a comer...)
  • 250 gramos de chocolate (yo he usado negro mínimo 52% cacao)
  • Un puñado de pistachos picados (y pelados, claro está...)
  • Una gota de aceite
Para la mousse de chocolate:
  • 3 huevos
  • 200 ml de nata
  • 200 gramos de chocolate fondant
  • 25 gramos de azúcar
  • 30 gramos de mantequilla
Y además:
  • 100 gramos de pistachos (picaditos no demasiado pequeños)
  • Un buen puñado de granos de granada
  • 50 gramos de chocolate blanco

Vamos a comenzar preparando los cuencos de chocolate. No tienen ningún misterio, lo más complicado es inflar los globos. Cuando los tengamos inflados, mojamos un trozo de papel de cocina con una gotita de aceite y untamos los globos hasta la mitad. Ponemos el chocolate en un cuenco y lo derretimos en el microondas (a intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez). Lo dejamos templar un minuto y vamos introduciendo los globos en el chocolate hasta cubrir la mitad del globo. Los pasamos a una fuente cubierta con papel sulfurizado y los metemos en la nevera 5 minutines para que el chocolate se endurezca. 

Los sacamos y los cubrimos por segunda vez con chocolate, para que nos queden unos cuencos no demasiado delicados. Les ponemos un poquito de pistacho troceado por encima, los colocamos de nuevo en la fuente y a la nevera hasta que el chocolate se endurezca completamente. Cuando esté, los sacamos y procedemos a desmoldarlos, no os preocupéis que es bien fácil. Cortamos la parte superior del globo y dejamos que se deshinfle poco a poco. Si al final se queda un poquito pegado, tirad sin miedo, sale enseguida. Cuencos listos, por el momento los reservamos.


Vamos con la mousse de chocolate. Es una receta muy fácil, la tengo desde hace años (ni recuerdo de dónde la saqué, la tengo escrita a mano en un papel y, por la letra, debía ser muy pequeña...). Ponemos la nata (que esté muy fría) en un bol y la montamos con las varillas eléctricas hasta tenerla a punto de nieve. Por el momento, la metemos en la nevera. Separamos las yemas y las claras, y las ponemos en dos boles distintos.. Montamos las claras, usando de nuevo las varillas, y reservamos en el frigo.

Derretimos el chocolate (yo en el micro) y cuando esté, añadimos la mantequilla, que con el propio calor del chocolate se fundirá. En otro bol, ponemos el azúcar junto a las yemas y batimos (sí, en esta receta metemos caña a las varillas eléctricas...) hasta que blanqueen y doblen el volumen. En este momento, añadimos el chocolate fundido e integramos todo bien. 

Ahora echamos la nata montada y, con ayuda de una espátula (ya podemos dejar las varillas) mezclamos conmovimientos envolventes para que no se baje la nata. Por último, añadimos las claras y repetimos la operación: movimientos envolventes hasta tener una mousse homogénea. 

Rellenamos los cuencos de chocolate con la mousse y los guardamos en la nevera durante unas horas. Yo, para ponerla en los cuencos de chocolate he usado una manga pastelera, pero lo podéis hacer perfectamente con una cuchara.

Las chocolatinas de chocolate blanco y pistacho están deliciosas y son hiper fáciles. Ponemos el chocolate en un cuenco y lo derretimos (de nuevo, yo tiro de microondas...). Cubrimos un plato con papel sulfurizado y vamos echando cucharadas del chocolate fundido. Lo espolvoreamos con pistachos troceaditos, dejamos que se endurezca el chocolate (podéis meterlo en la nevera para que sea más rápido) y listas.


En el momento de servir las mousse, las decoramos: ponemos una buena cantidad de pistachos y unos cuantos granos de granada sobre cada una. Finalizamos con una chocolatina de pistacho. ¡Perfecto!




Este postre puede parecer complicado, pero ya véis que de difícil no tiene nada. Son muchos pasos, pero no tienen misterio y muy rápidos. Con esta mousse os aseguro que vais a sorprender y van a pediros y rogaros que la hagáis de nuevo. Si preferís, podéis servir la mousse  sobre una tartaleta de galleta o, directamente, en vasos o tazones. La granada combina muy bien con el chocolate, le aporta un toque de frescura, pero si os gusta más alguna otra fruta, no os cortéis, imaginación al poder. Espero que os haya gustado mi propuesta para el Reto Alfabeto Dulce. Ya sabéis, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario acerca de esta receta o sobre el blog, escribidme a continuación. Prometo contestaros. Aprovecho para recordaros que estamos de SORTEO en el blog. El premio es un lote de productos de repostería muy chulo, animaros a participar. ¡Suerte!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Panettone de chocolate

La verdad es que cualquiera que se pasee por este blog pensará que parece que no estamos en Navidad. Es cierto, toda la blogosfera está repleta de recetas de polvorones, mazapanes, roscones... pero yo soy un poco atípica (no os prometo que no me de  por preparar turrón en agosto...) Así que hoy he decidido preparar un dulce típico navideño, el panettone, en consonancia en las fechas en las que estamos.

 El panettone nació en Milán, aunque poco a poco ha ido conquistando los hogares (y los paladares) de medio mundo (en Perú incluso se ha convertido en un postre nacional). Se trata de una especie de bollo tipo brioche muy alto, y tradicionalmente se hace con frutas escarchadas, aunque cada vez aparecen más versiones distintas. Y eso he hecho yo esta vez, panettone versión chocolateada, porque éste panettone era un regalo y la chica a la iba a dárselo es (ligeramente) adicta a la chocolate y sabía que le iba a encantar. Esta receta la he preparado bastantes veces y sale estupenda, porque aunque sea un bollo que requiere levado apenas necesita amasado y es muy facilito de preparar. La saqué del blog de Isasaweis (seguro que tod@s conocéis la web de esta chica) porque de todas las recetas que busqué en su día era la que me pareció menos complicada. Y acerté, porque como os digo, este panettone queda estupendo. Como siempre, os digo los ingredientes y nos ponemos (literalmente) manos a la masa.

 
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 25 gramos de levadura fresca o 2 sobres de levadura seca liofilizada
  • 100 gramos de azúcar
  • 6 yemas de huevo
  • 90 gramos de mantequilla
  • 90 ml de agua de azahar 
  • Media cucharadita de sal
  • Un poco de esencia de vainilla
  • Ralladura de naranja
  • 250 gramos de chocolate negro en trocitos

Ponemos en un bol amplio la mantequilla derretida (yo uso el microondas, en medio minuto está), el azúcar, la esencia de vainilla y el agua de azahar. Mezclamos bien con ayuda de las varillas de mano. Templamos la leche y deshacemos en ella la levadura fresca, removiendo con una cuchara hasta que no haya grumos. Lo añadimos a la mezcla anterior y, de nuevo, mezclamos con las varillas. Si usáis levadura seca, no es necesario que la deshagáis previamente en la leche, la incorporamos directamente. Echamos las yemas de huevo y batimos hasta que esté completamente integrado.

Añadimos la harina de fuerza, la sal y la ralladura de naranja y mezclamos con una cuchara de madera. Yo uso piel de naranja medio confitada: lo que hago es pelar la naranja, quitando muy bien toda la parte blanca porque amarga bastante. Luego, la parto en trocitos pequeños, la pongo en un cacito con medio vaso de agua y la llevo a ebullición. En cuanto rompe a hervir, le cambio el agua y esta segunda vez añado una cucharada de azúcar. Cuando hierva de nuevo, escurro la naranja y listo. La ralladura así le da un gusto muy rico, pero si no os apetece, limitaros a rallar la piel de una naranja. Cuando los ingredientes estén bien mezclados, tendremos una masa muy pegajosa, es normal, en este caso no es necesario añadir más harina. Tapamos el bol con un poco de film transparente y dejamos reposar durante al menos hora y media. 

Después de este primer levado, añadimos el chocolate y lo repartimos bien por toda la masa, ayudándonos de una cuchara o directamente con las manos. Forramos las paredes de un molde (desmontable, a poder ser. El mío medía 17 centímetros de diámetro y me ha quedado un panettone altíimo, de casi 25 centímetros. Cuando más estrecho sea el molde, más subirá vuestro panettone) con papel sulfurizado, para lograr un molde bien alto. Ponemos la masa en el molde y otra vez dejamos que repose durante hora y media, hasta que la masa duplique su volumen. 

Metemos en el horno (precalentado a 190 grados con calor arriba y abajo) hasta que nuestro panettone esté hecho, en mi caso han sido casi 45 minutos. Vigilad para que no se os queme la parte de arriba y, si es necesario, podéis taparlo con un trozo de papel albal. Sacamos nuestro panettone del horno, dejamos enfriar y desmoldamos. ¡Buenísimo!


 
Es una pena que no podáis olerlo desde casa, delicioso. Queda un bollo muy tierno, con mucho sabor a chocolate y la piel de naranja le da un toque buenísimo. Con una taza de café va muy bien, al igual que con un vino dulce (es la forma típica de degustarlo en Italia). Siento que no haya fotos del corte, al ser un regalo tuve que sacar las fotos deprisa y corriendo (ya se nota, ya...) y con el panettone entero. Si queréis quedar bien con alguien, podéis envolverlo como se ve en la foto y regalárselo, queda muy vistoso y es un detalle muy bonito. El agua de azahar es muy fácil de encontrar, hay en la mayoría de supermercados y en las farmacias (aunque aquí suelen vender frascos de medio litro...), pero si no tenéis a mano, podéis sustituirla por zumo de naranja. Yo lo he preparado así varias veces y le da un gusto muy bueno. La verdad es que este panettone de chocolate está exquisito, pero si os apetece preoparar la versión tradicional sólo tenéis que sustituir el chocolate por fruta escarchada.

Espero que la receta os haya gustado y os animéis a prepararlo, ya véis que no tiene misterio. Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario acerca del blog o de esta receta, dejad un comentario, me hace mucha ilusión leeros. Y os recuerdo que estamos de sorteo. ¡Tiramos la casa por la ventana! Animaros a participar que podéis ganar un lote de regalos muy chulo.Tenéis aqui a la derecha el enlace. ¡Mucha suerte!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Galletas Brownie

¿Os apetece un browkie? ¿O preferís un cooknie? Ya me estoy imaginando vuestras caras, pensando "¿¡¿pero esta qué dice??!!?". No, no me he vuelto (más) loca ni estoy hablando en ningún idioma extraño. Es el nombre con el que llaman a las galletas de brownie. Sí, habéis leído bien: el brownie hecho galleta, crujiente por fuera y súper esponjoso por dentro, 100% chocolate. Supongo que podéis haceros una idea de lo buenìsimas que están estas galletas, pero tenéis que probarlas. Vuestras papilas gustativas van a montar una fiesta, en cuanto las metáis al horno el olor que va a inundar vuestras cocinas os va a hacer salivar cual perros de Pavlov. Ademáas, lo más difícil de estas galletas es no comérselas todas de un tirón, porque la preparación es muy sencilla. Os había prometido que esta receta iba a valer por dos y he cumplido con creces. La receta original es del blog de Clemenvilla Bocados de Cielo, aunque he añadido un par de cambios (me encanta el toque que le dan las nueces al brownie y la receta original no llevaba). Os digo los ingredientes, encendemos el horno y a cocinar.

  • 2 huevos
  • 35 gramos de harina
  • 30 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de chocolate fondant
  • 1 cucharada de cacao sin azúcar (que sea de calidad)
  • 1 pizca de sal
  • 125 gramos de azúcar blanquilla
  • 25 gramos de azúcar moreno
  • 1 pizca de levadura (1/4 de cucharadita)
  • 1 pizca de esencia de vainilla
  • Media cucharadita de café soluble
  • 100 gramos de chocolate negro partido en  trocitos o de pepitas de chocolate
  • Un puñado de nueces peladas y picadas en trozos no demasiado pequeños

Ponemos en un bol el chocolate fondant y lo derretimos en el microondas (ponedlo a intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez) y cuando esté listo añadimos la mantequilla. Mezclamos hasta que la mantequilla se derrita con el calor del chocolate y se integren las dos cosas perfectamente. Reservamos.

En otro bol ponemos los huevos con el azúcar, el café soluble y la esencia de vainilla y batimos con las varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen. Añadimos la crema de chocolate y mantequilla y batimos hasta que esté perfectamente integrado.

Tamizamos la harina, el cacao, la sal y la levadura, lo ponemos en el bol anterior y mezclamos con movimientos envolventes (ahora sin las varillas, lo hacemos con una espátula o una cuchara para que las yemas no bajen). Añadimos el chocolate en trocitos y las nueces (que sería de un brownie sin nueces...) y damos unas vueltas a la masa con la espátula para que se repartan bien. 

Con ayuda de una cuchara hacemos bolas de masa y las colocamos sobre la bandeja del horno (cubierta con papel sulfurizado o una lámina de silicóna). Ponedlas separaditas porque en el horno se expanden bastante. Horneamos durante 12 minutos (horno precalentado a 190 grados, con calor arriba y abajo) y cuando las saquemos (es normal que sigan blanditas, tranquilos) dejamos templar durante cinco minutos en la misma bandeja. Aviso a navegantes: si probáis una templadita, con el chocolate medio fundido, seguramente os comeréis media bandeja, están buenísimas. Pasamos a una rejilla y cuándo se enfríen completamente, ya están listas para disfrutar.



Como véis, he hecho unas galletas grandecitas. A Clemenvilla le salieron 26, a mí 18, deben de ser los genes de Bilbao. En fín, tratándose de chocolate, mejor que sobre...

Ya véis que no os he engañado: es una receta facilísima y estas galletas son de las mejores que vais a probar. El sabor a chocolate que tienen es super intenso y la textura es perfecta, blanditas por dentro y crujientes por fuera. Si os animáis a hacerlas me vais a poner un altar de lo buenas que están. Guardadlas en un bote hermético para que se conserven perfectas (aunque no creo que duren mucho...).

Aprovecho a recordaros el SÚPER SORTEO  que he organizado, no dejéis de participar. Es muy fácil y el premio es estupendo... ¡Mucha suerte a tod@s! Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre esta receta o el blog, escribidla a continuación. Me hace muchísima ilusión leer vuestras palabras.

viernes, 13 de diciembre de 2013

SORTEO y premio índalo de bronce

Permitidme que hoy no publique una receta, la entrada de hoy  es para contaros un par de cosas que me hacen especial ilusión. Os prometo que la siguiente va a ser tan buena que va a valer por dos. 

Por una lado, el premio Ìndalo de Bronce que me ha concedido Trini del blog La Cocina de Trini. Los premios Ìndalo (bronce a blogs con 100 seguidores; plata, con 200 y oro, con 300) los conceden los bloggers nominados a otros blog que les gusten (mil gracias Trini y millones de gracias a mis 115 followers!!!).


 Brevemente os cuento a quién concedo yo cada uno de los Premios Ìndalo. El Bronce va para Ariadna y su blog All in One, no podìa ser de otra manera. Ariadna, a parte de tener un blog muy interesante, es un cielo de chica. Cada vez que tengo alguna duda sobre el mundillo blogger o sobre las redes sociales me echa una mano encantada. Por todo esto y más, el Ìndalo de Bronce es para ella. El Ìndalo de Plata va para Frambuesa&Caramelo de Lola, un blog de reposteríacon unas recetas que quitan el sentido. El Ìndalo de Oro es para el blog Churretes de Cocholate. Con el nombre ya podéis imaginaros el blog de Churretosa: unas recetas deliciosas con unas fotos que son increíbles. A mí que el tema de las fotos me da unos quebraderos de cabeza increìbles los blogs con fotografías tan bien hechas como en Churretes me encantan.

Espero que estos premios las hagan tanta ilusión como a mí. Ahora os cuento la otra cosilla que quería comentaros. ¡¡En Mrmlada! estamos de sorteo!! 

Sí, si habéis sido buenos (y si no también...) y si tenéis un poco de suerte este año los Reyes pueden traeros un lote de regalitos muy especiales.


  • El libro de recetas de repostería El placer del Chocolate
  • 6 moldes metálicos para tartaletas
  • 1 molde metálico redondo de 27 centímetros de diámetro
  • 2 moldes de silicona para bombones (uno de ellos con forma de bolsos y zapatos de tacón, no he podido resistir la tentaciòn de comprarme uno igual para mí...)
  • Un tarro hermético para galletas
  • Unas cápsulas decoradas para magdalenas o cupcakes
  • Un lote de 10 cortapastas para galletas
  • Una manga pasteleta con un juego de 8 boquillas
  • Una caja de bombones (que no aparecen en la foto porque no iban a aguantar sanos y salvos en mi casa hasta el 6 de enero... )

No está mal, teniéndo en cuenta que los pobres Reyes Magos andan en crisis y que el viaje desde Oriente les sale un pastòn... ¿Qué tenéis que hacer para conseguir todos estos regalos?? Tres sencillos pasos:
  1. Ir a la página de facebook de Mrmlada blog y darle a "Me gusta". Si ya sois amigos de la página, una cosa menos.
  2. Darle a "Me gusta" y a "Compartir" en vuestro muro a la publicación donde explico el concurso.
  3. Dejar un comentario en esta entrada con vuestro nombre, vuestro perfil en facebook y la dirección de correo electrónico para ponerme en contacto con la persona afortunada.

Y si os gusta lo que véis en el blog y os apetece, podéis haceros seguidores del blog (aunque no es un requisito obligatorio). Ya sabéis: triste es de pedir pero más triste es de robar...

Tenéis de plazo para apuntaros hasta las 12 de la noche del 5 de enero. El sorteo lo haré el día 6 con todas las personas que hayan cumplido los requisitos imprescindibles. El premio lo enviaré únicamente a España, aunque si alguien de fuera quiere participar, yo le guardo el premio hasta que se pase por Bilbao a recogerlo... ;-)

Por hoy nada más. Espero de verdad que os animéis a participar en el sorteo. Mucha suerte a todos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Tartaletas de chocolate con crema de naranja

Aunque ahora las disfrutemos durante todo el año, las naranjas son fruta de invierno y es ahora cuando tienen más sabor y más jugosas están. A mí me encantan (aunque os confesaré que me suele dar bastante pereza pelarlas...) y siempre que puedo añado un toque de naranja a los postres (el chocolate negro con naranja es una combinación deliciosa...). Así que hoy vamos a preparar un postre con mucho sabor a naranja: una crema muy suave y ligera servida en una crujiente tartaleta de chocolate. Buenísimo, como podéis imaginar. Además la crema que os voy a enseñar es perfecta también para rellenar tartas, cubrir cupcakes o para comérosla a cucharadas. La receta de la tartaleta la he sacado del  libro de repostería Chocolate (imaginaros de qué va...) y me ha parecido perfecta para servir esta crema de naranja. En fìn, dejo de enrollarme que tenemos tarea. Os digo los ingredientes.


Para las tartaletas:
  • 250 gramos de harina
  • 3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar (que sea de calidad)
  • 3 cucharadas de azúcar glass
  • 150 gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas de agua

Para la crema de naranja:
  • 4 yemas de huevo
  • 60 gramos de maizena
  • 120 gramos de azúcar
  • 250 ml  de leche
  • 200 ml de zumo de naranja (natural a poder ser)
  • Ralladura de una naranja

Además:
  • Un par de mandarinas
  • 50 gramos de chocolate negro
  • 50 gramos de chocolate blanco

Comenzamos preparando las tartaletas. Ponemos en un bol amplio la harina y el cacao tamizados y añadimos la mantequilla en trocitos. Con las manos estrujamos bien la mantequilla, mezclándola con la harina y el cacao.  Echamos el azúcar glass y las dos cucharadas de agua y volvemos a amasar, esta vez hasta lograr una masa homogénea y que no se pegue en las manos.

Espolvoreamos con una pizca de harina la mesa y extendemos la masa con el rodillo hasta tener una lámina finita. Cortamos cuadrados de masa y cubrimos con ellos las tartaletas completamente, recortando la masa que sobresalga de los bordes. Tapamos las tartaletas con un poco de papel albal o de horno y ponemos encima algo de peso para que no suban en el horno (garbanzos es lo más típico). Metemos en el horno (precalentado a 170 grados con calor arriba y abajo) durante 15 minutos aproximadamente. Sacamos del horno, quitamos el peso que hayamos colocado encima y dejamos enfriar.  

Ahora vamos con la crema. Exprimimos unas naranjas hasta obtener el zumo necesario. Ya que mancháis el exprimidor, aprovechad a prepararos un buen vaso de zumo que sienta de maravilla (tomaroslo rapidito que si no se le van las vitaminas. No sé si será un mito pero por si acaso...). En un cazo ponemos las cuatro yemas, el azúcar y la maizena y con las varillas de mano mezclamos bien. Añadimos el zumo, la leche y una pizca de ralladura de naranja y volvemos a batir. Lo ponemos al fuego (temperatura media) y cocinamos sin dejar de mover hasta que la crema espese. No tarda mucho, en unos minutos está lista: veréis qué olor más rico tiene. Esperamos a que se enfríe.

Por otro lado, ponemos en un par de boles los dos tipos de chocolate y los fundimos en el microondas. Pelamos las mandarinas, separamos los gajos y los cubrimos de chocolate hasta la mitad. Yo he hecho una mandarina con chocolate negro y otra con chocolate blanco, pero los gajos así preparados están de muerte así que si hacéis alguno más mejor. Los colocamos sobre un papel sulfurizado y metemos un par de minutos al frigorìfico para que el chocolate se endurezca. 

Nos queda lo más sencillo: montar las tartaletas. No necesita ni explicación. Llenamos las tartaletas con la crema de naranja (yo lo he hecho con una cuchara, si queréis que quede más bonito usad una manga pastelera)  y colocamos en cada una un gajo de mandarina. Si os sobra un poco de chocolate después de bañar las mandarinas poned unos hilillos sobre las tartaletas, queda muy bien. También he puesto unas almendras garrapiñadas, me encantan y mi yaya siempre me trae una bolsita de Palencia cuando va a visitar a la familia (aprovecho a mandar un beso a mis primos palentinos, que andan medio repartidos por el mundo...). Ya tenemos nuestro postre listo para servir.




Ya veis que es un postre sencillito. Puede pareceros que hay que hacer demasiadas cosas, pero es muy rápido de preparar y no tiene ninguna complicación. Si no os apetece preparar la masa de las tartaletas, podéis usar masa quebrada comprada. Y si no tenéis moldes para tartaletas haced una tarta grande, en este caso el tamaño no importa. Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre la receta o el blog escribidme a continuación.

martes, 3 de diciembre de 2013

Polvorones. Reto Laura Real

Diciembre. Es el mes de los turrones, mantecados, roscones... Y por supuesto, de los polvorones. Por eso, no me ha extrañado mucho que el Reto Laura Real de este mes sean los polvorones, el dulce más típico de estas fechas. ¿Reto Laura Real? Seguro que muchos ya sabéis de qué va, pero voy a hacer una explicación ràpida. Se trata de una iniciativa creada por Yolanda, del blog Cocina de una Bancaria Estresada y consiste en que cada mes los blogs participantes hagamos una receta queYolanda nos envía por correo electrònico (sacada de un libro de cocina publicado en los años 50) y la publiquemos todos a la vez. Cuando conocí esto del Reto Laura Real me animé a participar enseguida porque me pareció super interesante. Pero tengo que admitir que cuando recibí la receta pensé "pero para qué te metes en líos tú sola..." porque la verdad es que nunca había hecho polvorones. En mi casa en navidad somos de turròn de Jijona (turrón blando, como dice mi yaya) y turròn de Alicante (también conocido en mi casa como turrón duro. Ya veis que no nos volvemos locos para ponerle nombre a las cosas...), pero este año me voy a animar a llevar polvorones, porque tengo que decir que han quedado deliciosos. Deliciosos, sí, pero a la segunda.

Según recibí la receta, me puse manos a la obra , siguiendo las instrucciones y las cantidades al pie de la letra. La masa resultante después de amasar hasta mezclar los ingredientes era bastante pegajosa, pero aún asì les dí forma como pude y los horneé. El resultado era rico, pero quedaron aplanados: aunque tenían sabor a polvoròn tenían más aspecto de pastas o de galletas. Así que me puse de nuevo manos a la obra, disminuyendo la cantidad de manteca, y sì, está vez me quedaron perfectos. Os digo los ingredientes (de la versión buena) y comenzamos.

Esta es la receta original que nos envió Yolanda. Como veis yo he cambiado algunas cantidades y he añadido la ralladura de naranja.

  • 350 gramos de harina
  • 150 gramos de azúcar glass + un poco más para espolvorear los polvorones
  • 160 gramos de manteca de cerdo
  • Media cucharadita de canela
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • Ralladura de naranja


Ponemos la harina bien extendida sobre la bandeja del horno (cubierta de papel sulfurizado) y la metemos al horno a temperatura suave, 140-150 grados, hasta que coja un color ligeramente tostado (en mi caso han sido 22 minutos). Removed cada 5 minutos para que la harina se dore de manera uniforme. Sacamos la bandeja del horno y esperamos a que la harina se enfríe.

Tamizamos la harina junto al azúcar glass y lo ponemos en un bol amplio. Añadimos la canela, la esencia de vainilla y la manteca (partida en varios trozos). Rallamos un poco de la piel de una naranja (evitando coger la parte blanca) y la echamos con el resto de ingredientes. Amasamos con las manos, estrujando bien la manteca, hasta obtener una masa bien integrada y que no se pegue en las manos. Paciencia, al principio parece que no se va a formar la masa, pero en un par de minutos coje forma. 

Con ayuda de un rodillo extendemos la masa sobre una mesa (espolvoreada con una pizca de harina) hasta tener una lámina de 1 centímetro de grosor (yo los he hecho un pelín más finos). Con un cortapastas damos forma a nuestros polvorones y los colocamos en la bandeja del horno (como siempre, cubierta de papel o silpac) y metemos en el horno a 160-170° hasta que se doren un poquito, unos 20 minutos. Sacamos, dejamos enfriar sobre la misma bandeja y ya tenemos nuestros polvorones caseros. Para darles el toque final, los espolvoreamos con un poco de azúcar glass. Perfectos.



Yo he dado forma a los polvorones con un cortapastas, pero también podéis moldearlos con las manos. Y he preferido poner la canela en la masa en lugar de espolvorear al final los polvorones con ella para que tengan un poco más de sabor. La verdad es que estoy súper contenta con el resultado (aunque haya sido a la segunda...) pero os aseguro que como os he explicado quedan geniales, muy suaves. No va a ser la última vez que haga polvorones, seguro.
 

Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre la receta o el blog, escribidme a continuaciòn. Ah! Y aquí os dejo el enlace para que podáis echar un vistazo a todas las recetas de polvorones de los participantes de Reto.

Otras recetas que os van a gustar: mini tartas mousse de chocolate blanco, tarta de trufa y brownie de chocolate blanco. Perfectas para las comidas navideñas...

martes, 26 de noviembre de 2013

Tarta de turrón de jijona y chocolate blanco

Ya llegó la Navidad. Y no porque lo diga yo, que conste. Es porque lo dicen los anuncios de juguetes y turrones de la tele. Así que Ariadna, del blog All in One, ha organizado un concurso en el que nos invita a hacer una receta o un DIY basado en la Navidad y claro, yo que soy un poco torpe en eso de las manualidades me he animado a preparar un postre. Ya conocéis el refrán: zapatero a tus zapatos... 

Es una tarta muy sencillita y con una de las cosas que no pueden faltar en nuestras casas en estas fechas: el turrón de jijona. Una tartaleta crujiente con un toque de almendra rellena de una suave crema de turròn y chocolate blanco. ¿Suena bien? Pues ni os cuento cómo está. Buenìsisisisima. Es una pena que las fotos no muestren lo realmente bonita que es la tarta, con un color caramelo precioso. En fín, una que no es mañosa para las manualidades ni para la fotografía... Bueno, dejo de enrollarme y comienzo a cocinar. Ingredientes.


  • 250 gramos de turrón de jijona
  • 150 gramos de chocolate blanco
  • 200 ml de nata (mìnimo 35% de mat. grasa)
  • Medio vaso de leche
  • 2 hojas de gelatina
 
Para la base
  • 160 gramos de harina
  • 40 gramos de almendra molida
  • 1 yema de huevo
  • 80 gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 chorrito de agua (el culín de un vaso)

Comenzamos preparando la base de nuestra tarta. Ponemos la harina, la pizca de sal y la yema en un bol y con un tenedor mezclamos un poco. Añadimos la mantequilla derretida (la metemos en el microondas medio minuto y listo) y el azúcar y ahora, con las manos, amasamos un poco. Ponemos la almendra molida y el poquitín de agua, y trabajamos con las manos hasta tener una masa homogénea y que no se nos pegue a las manos. Si es necesario, poned un poco más se harina hasta conseguirlo. 

La ponemos sobre la mesa de trabajo y extendemos con el rodillo hasta tener una lámina finita. Cubrimos un molde de tarta (a poder ser desmontable) con la masa, la tapamos con un trozo de papel de horno y ponemos encima algo de peso para que la tartaleta no suba en el horno (garbanzos o similar). Horneamos durante 15 minutos a 180 grados (horno precalentado, calor arriba y abajo a media altura). Luego le quitamos el peso y el papel y dejamos otros cinco minutos más para que se dore un poquito. Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Cuando la tartaleta se haya enfriado, derretimos en el microondas 75 gramos de chocolate blanco y lo vertemos encima. Con una brocha extendemos bien el chocolate sobre toda la base, y metemos en el frigo un par de minutos para que se solidifique. Reservamos.

Ahora vamos con el relleno. Ponemos la gelatina en un bol con agua fría para que se hidrate. Mientras, vertemos en un cazo la leche junto al turrón (partido en trozos pequeños) y lo ponemos al fuego suave. Removemos continuamente y cuando el turrón se haya deshecho casi totalmente añadimos los 75 gramos de chocolate restantes y la nata. Cocinamos a fuego suave hasta tener una crema homogénea. Quedarán algunos trozos de almendra del turrón, si preferís la crema sin esos trocitos pasadla con la batidora, pero personalmente me gusta el toque crujiente que le aportan a la tarta. Añadimos la gelatina al cazo y removemos hasta que se derrita totalmente. Apartamos del fuego y dejamos enfriar. Cuando la crema se haya templado, la echamos sobre la tartaleta y listo. Metemos la tarta en la nevera unas horas para que cuaje y esté lista para disfrutarla. 

 

 Receta fácil, deliciosa y perfecta para las fiestas que se aproximan. Si no tenéis ganas de hacer la masa, podéis usar masa quebrada comprada o incluso hacer la típica base de galletas y mantequilla. Igualmente queda muy bueno presentado en vasitos o copas: poned la crema en el recipiente escogido y echad por encima un poco de galleta triturada o de almendra picada, queda muy original. Espero de verdad que os animéis a hacer esta tarta: a parte de estar muy rica (pero que muy mucho) es una forma distinta de disfrutar de los dulces navideños. Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario acerca de la receta o del blog, escribidla a continuación. Siempre agradezco vuestras palabras.

Otras recetas que me parecen perfectas para un día de fiesta: tarta de manzana, espirales de nutella y paquetitos de pasta filo rellenos de chocolate y frutos secos. Ideales para disfrutar del postre en la mejor compañía.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Miguelitos

Hay postres que están tan buenos que merecen tener nombre propio. Es lo que ocurre con la receta que os traigo hoy: Miguelitos. Yo hasta les pongo apellido: Miguelitos Madremíaperoquébuenosqueestán. Sí, sé que el nombre es un poco largo, pero define estupendamente a estos pastelillos de hojaldre rellenos de crema pastelera, muy fáciles de preparar y riquísimos. La verdad es que no sé que sería de la repostería sin el hojaldre, es tan versátil, fácil y rápido de usar (siempre y cuando no nos liemos a a hacerlo en casa. Me quito el sombrero ante aquellos que tengáis mano, paciencia y arte para hacerlo casero...). ¿Y qué decir de la crema pastelera? En fìn, no me lío más y os presento a los Miguelitos. Veréis que majos son. Seguro que os caen estupendamente... Ingredientes.


  • 1 lámina de hojaldre
  • Crema pastelera (3 yemas, 1 huevo entero, 120 gramos de azúcar, 60 gramos de maizena y medio litro de leche)
  • Azúcar glass

Preparamos la crema pastelera y la dejamos enfriar.

Ponemos el hojaldre sobre una mesa (esta vez he usado congelado porque éste suele venir con forma cuadrada o rectangular a diferencia del refrigerado que tiene forma circular, y para la receta de hoy nos viene mejor que sea cuadrado) y con ayuda de un cuchillo o cortapizzas hacemos rectángulos de unos 8x5 centímetros y los vamos colocando sobre la bandeja del horno (cubierta de papel sulfurizado). Metemos al horno, que tenemos precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo y cocinamos hasta que el hojaldre suba y se dore un poquito (unos 12 minutos, aunque ya sabéis que cada horno es un mundo...). Sacamos y dejamos enfriar sobre la misma bandeja. 

Cuando tengamos los hojaldres fríos los cortamos por la mitad con un cuchillo. Metemos la crema pastelera en una manga y ponemos sobre una de las tapas una buena cantidad de crema. Tapamos con la otra parte del hojaldre, espolvoreamos con azúcar glass y a gozar. 



Yo he puesto la crema pastelera con una manga, pero si no tenéis hacedlo con una bolsa de congelación o si no, a cucharada limpia. Espero que los Miguelitos os hayan gustado, son unos pastelillos perfectos de postre, para el desayuno o para la merienda. O para las tres cosas, que con lo buenos que están es difìcil resistirse. Además, esta receta es perfecta para colaborar de nuevo con la inicaitiva de Helena Del Valle, #RecetasSolidariasParaNavidad. Como siempre, si tenéis algún comentario, pregunta o duda sobre la receta escrbidla a continuación, os contestaré enseguida.

Otras recetas para los fans del hojaldre y de la crema pastelera: espirales de nutella, hojaldre de cerezas y tartaletas de crema pastelera&uvas. Todas deliciosas...

domingo, 17 de noviembre de 2013

Whoopies pie rellenos de nutella

¿Whoopies pie?¿Ein?¿Pero eso qué es? Eso es lo que me preguntaba hace bien poco, cuando descubrì estos pastelitos. Me puse a investigar un poco y me enteré (¡gracias San Google!) de que se trata de una especie de bollito típico de norteamérica a medio camino entre una galleta y un bizcocho que va relleno de una crema dulce. Suena bien, ¿eh? Así que cuando vi una receta de whoopies (además rellenos de nutella!!) en el blog de Carmen Dulces Bocados no pude esperar a hacerlos. Y desde hoy me declaro una fan incondicional de los whoopies (gupis para los amigos). Ya estoy pensando otros sabores y rellenos, hay tantas posibilidades... En fìn, comienzo enseñandoos esta receta, que es la más clásica, aunque os aviso que no serán los únicos "gupis" que veais por aquì. Comienzo con los ingredientes, espero que os gusten estos pastelillos tan riquísimos.

  • 2 huevos
  • 170 gramos de harina
  • Media cucharada de levadura
  • 30 gramos de cacao
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 120 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de mantequilla
  • Nutella, nutella y más nutella...

Derretimos la mantequilla y la ponemos en un bol con el azúcar glass. Batimos con las varillas eléctricas hasta obtener una crema un poco espesa, unos cinco minutos. Si no tenéis elétricas podéis hacerlo con las de mano, pero se os va a cansar un poquillo el brazo (así os podéis ahorrar el gimnasio, no hay mal que por bien no venga...). Añadimos un huevo y batimos hasta que esté totalmente intregrado. Echamos el segundo huevo y mezclamos de nuevo.

Tamizamos la harina junto a la levadura y la vertemos en la mezcla anterior, mezclando bien con las varillas. Os quedará una masa bastante espesa. Yo he hecho whoopies de chocolate y de vainilla, así que en este punto dividimos las masa en dos partes y en una ponemos el cacao y en la otra la cucharadita de esencia de vainilla, mezclándolo bien. Si preferís hacer solamente de chocolate  ó de vainilla, simplemente no dividáis la masa y poned el sabor que más os apetezca.

Ponemos una de las masas en la manga pastelera y vamos haciendo círculos sobre la bandeja del horno (que previamente hemos cubierto con papel sulfrizado, silpat o similar). No los juntéis demasiado que en el horno crecen un poco y se nos pueden pegar. Si no tenéis manga pastelera podéis hacerlo igualmente con una cuchara, intentando darle forma redondeada a los montoncitos de masa. Metemos en el horno (precalentado a  180 grados con calor arriba y abajo) a media altura y cocinamos durante 10-12 minutos. Dejamos templar en la misma bandeja y los pasamos a una rejilla para que se enfríen totalmente. Si tenéis dos placas de horno, id usando las dos simultáneamente para ganar tiempo. 



Una vez estén los bizcochitos fríos, queda lo más fácil: rellenarlos de nutella. Bien sencillo: cogemos una cucharada (generosa, que con la nutella nunca hay que quedarse escaso...), la ponemos sobre una de las tapas, y tapamos con la otra. Ya tenemos listos nuestros whoopies de nutella. ¿Qué os parecen? 


Tengo que admitir que no me esperaba que estuvieran tan buenos. No sólo por el relleno (ya sabemos que la nutella ayuda a hacer todo mucho más apetecible...), la verdad que los bizcochitos de las tapas están muy buenos y muy tiernos, con una textura entre bizcocho y galleta perfecta. Espero de verdad que os animéis a hacerlos, seguro que os encantan. Si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre esta receta o el blog, no dudéis en escribirme a continuación. Os recuerdo que ya tengo (por fín me voy modernizando...) cuanta en Twitter y en Instagram (@mrmladablog/mrmladablog)

Otras recetas que seguro que os van a gustar: huesitos caseros, espirales de nutella y galletas de nutella. Perfectas para los adictos al chocolate...


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tarta de manzana

Últimamente entre tantos cupcakes, cake pops, bundt cakes... estamos dejando de lado las recetas de toda la vida y no puede ser.  Asì que hoy os enseño una tarta clásica que está buenìsima, con una crema pastelera muy suave y mucho sabor a manzana. La verdad es que recetas de tartas de manzana hay millones, creo que en cada casa se hace de una manera distinta. Yo he probado varias recetas que he encontrado en libros, blogs... pero aunque están buenas siempre regreso a ésta, no lo puedo evitar. Llevo haciéndola desde que era (más) jovencita (no es cuestión de echarse años encima una misma...) y me encanta. La hago bastante a menudo porque a mi yaya le gusta mucho y en las comidas familiares no puede faltar. Ya sabéis, hay que tener contenta a la matriarca del clan... Además con esta receta aporto mi granito de arena a la iniciativa #RecetasSolidariasParaNavidad de Helena, del blog Mi Puchero, en el que nos invita a publicar recetas ricas y resultonas a buen precio (ya sabéis, las tres "B": bueno, bonito y barato) de cara a la navidad. Se trata de aportar ideas para que a pesar de la crisis, todos podamos disfrutar de un riquísimo menú sin tener que rascarnos los bolsillos. En fìn, me dejo de cháchara y os pongo los ingredientes, que me lìo a hablar y no hay quien me pare...


Y para la crema pastelera
  • 3 yemas
  • 2 huevo
  • 60 gramos de maizena
  • 120 gramos de azúcar
  • Medio litro de leche
Comenzamos con la crema pastelera. Batimos en un cazo las tres yemas, el huevo entero y el azúcar con ayuda de las varillas de mano. Diluímos la maizena en media taza de leche hasta que no queden grumos, y la añadimos al cazo junto con la leche restante. Llevamos al fuego (temperatura media) y removemos sin parar con unas varillas hasta que la mezcla espese. En menos de 5 minutos la crema está hecha y queda deliciosa. Reservamos y dejamos enfriar.

Mientras tanto, forramos un molde desmontable con la masa quebrada. La cubrimos con un poco de papel sulfurizado o albal, y encima ponemos algo de peso (yo uso alubias, guardo en un bote las que uso para hornear, que las tengo desde hace años. Espero no confundirme nunca y preparar un potaje con ellas...) Metemos en el horno (precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo) y horneamos durante 15 minutos. Quitamos el papel y el peso y horneamos durante dos minutos más. Sacamos y dejamos templar unos minutos. No apaguéis el horno todavìa.

Mientras la base se enfrìa, pelamos las manzanas y las partimos en láminas finas. Ahora vertemos la crema pastelera sobre la tartaleta de masa quebrada y distribuímos las láminas de manzana por encima, cubriendo toda la crema. Con ayuda de un pincel, pintamos con la mantequilla derretida la manzana e introducimos al horno durante 15 minutos aproximadamente, hasta que la manzana se dore un poco (cada horno es un mundo). Sacamos del horno (ahora sí lo podemos apagar) y dejamos que nuestra tarta se enfríe. Una vez fría, la pintamos con la mermelada de melocotòn, que le da mucho brillo y combina muy bien con la manzana. ¡A comer!



Ya veis que esta tarta es muy sencilla (y baratina...). La masa la podéis comprar hecha, pero os recomiendo que os atreváis a prepararla vosotros en casa, es muy fácil de hacer y queda siempre bien. Animaros a hacer este tipo de recetas, no pueden pasar al olvido con lo deliciosas que están. Como siempre, si tenéis dudas, sugerencias o comentarios sobre esta receta o el blog, escribidme a continuación. Y os recuerdo que podéis seguirme en twitter y en instagram (@mrmladablog/mrmladablog, respectivamente).

jueves, 7 de noviembre de 2013

Tarta de trufa

Hay tartas buenas y hay tartas buenìsimas. Hoy vamos con una tarta buenisisìsima (bueniiiiiiiiisima) y súper fácil de hacer. Ya sé que llevo un montón de recetas seguidas con chocolate (huesitos, brownie de chocolate blanco, galletas de nutella...) pero no he podido resistir la tentación de enseñaros esta tarta de trufa. Os prometo que no tiene ningún misterio y es de las de triunfar. El único problema de esta tarta es que puede resultar altamente adictiva, yo os aviso, y ya sabéis que quien avisa no es traidor (es avisador, como añadiría mi madre...).  Os digo los ingredientes y vamos al lìo.
 


  • Una lámina de masa quebrada (comprada o hecha en casa)
  • 220 gramos de chocolate de cobertura (mínimo 52% cacao)
  • 200 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 65 gramos de mantequilla

Cubrimos un molde desmontable con la masa quebrada. La tapamos con papel sulfurizado y ponemos encima garbanzos (o similar, algo que pese un poco) para que la base no suba en el horno. Horneamos la tartaleta durante 15 minutos con calor arriba y abajo a 180 grados. Luego quitamos el peso y metemos al horno tres minutos más destapado para que se dore un poco. Retiramos del horno y dejamos enfriar.

Mientras tanto, colocamos en un cazo la mantequilla, el chocolate y la nata y cocinamos a fuego muy suave hasta que se fundan completamente y se integre todo, sin dejar de remover para que no se os queme. Dejamos que se temple.

Cuando la crema de chocolate esté atemperada, la vertemos sobre la tartaleta y metemos en la nevera durante al menos 12 horas. Tened paciencia, porque pasado ese tiempo vais a poder disfrutar una tarta de trufa de chuparse los dedos (buenisisísima o bueniiiiiiiisima, como os decía al principio)



Os recomiendo que probéis a hacer vosotros mismos la masa quebrada: es muy sencilla de hacer y siempre queda perfecta. Si os apetece, podéis anadir unas gotas de zumo de naranja o un poco de su ralladura a la trufa, le aportan un toque delicioso. Animaros a hacer esta tarta, si tenéis invitados van a disfrutar (y vosotros quedaréis muy bien...) Como siempre, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario acerca del blog o de esta receta, escribidme a continuación, os contestaré enseguida.

Otras recetas que os van a gustar: trufas de chocolate, espirales de nutella y brownie de chocolate blanco. ¿Qué sería de nosotros sin chocolate?

domingo, 3 de noviembre de 2013

Huesitos caseros

Seguro que todos habéis comido alguna vez un huesito, esa galleta hecha de capas de barquillo rellenas de crema de cacao y recubiertas de chocolate. Pues hoy vamos a hacer una versión casera que de sabor no tiene nada que envidiar a los originales. Además, son muy fáciles de preparar y en un "volao" las tenemos listas. La idea de estos huesitos la saqué del blog Mayte en la cocina, aunque mi versión es bastante distinta porque yo los relleno de ganache. Sin embargo hoy estoy especialmente contenta porque la crema la he tenido que improvisar y ha salido de rechupete, mejor imposible. Estaba segura de que tenía un brick de nata en la nevera para preparar la ganache, pero cuando he ido a cogerlo habìa desparecido. Debe haber sido cosa de los duendes del frigorífico (son primos hermanos de las hadas de la lavadora, que nos roban los calcetines y nos dejan nuestros pares favoritos desparejados, seguro que los conocéis...), así que me he puesto a mezclar un poco de esto y un poco de aquello. Y madre mía, no me podía haber salido mejor la jugada, ¡está deliciosa! A partir de ahora esta crema se va a convertir en uno de mis básicos, ya estoy pensando recetas donde usarla. Bueno, me dejo de cháchara. Os digo los ingredientes y comenzamos a cocinar.

receta huesitos caseros
  • 200 gramos de chocolate para postres (yo negro 70% cacao, pero podéis usar con leche)
  • 5 cucharadas soperas de leche condensada
  • 5 cucharadas soperas de leche
  • Dos cucharadas soperas de almendra molida (opcional)
  • 2 paquetes de obleas para helado de corte
  • 200 gramos de chocolate de cobertura (yo he usado negro, pero usad con leche si os gusta más)

Comenzamos derritiendo el chocolate en el microondas, poniéndolo a intervalos de pocos segundos y revolviendo cada vez. Lo dejamos templar un poco y añadimos la leche condensada y la leche, y lo mezclamos con las varillas de cuchilla (la minipimer, para que nos entendamos...). Nos quedará una crema similar a la nutella. Si os apetece darle un toque especial, poned la almendra molida y batid de nuevo hasta que esté perfectamente integrado. 

Untamos una oblea con nuestra crema, tapamos con otra oblea, untamos de nuevo y asì hasta tener cuatro capas de barquillo (comenzando y terminando con obleas). Introducimos en la nevera unos minutos para que se endurezca un poco. Sacamos del frigo y cortamos las obleas del tamaño que queramos (yo las he partido en tres trozos cada una, tranquilos que no se rompen).



Derretimos en el micro el chocolate de cobertura y bañamos las obleas rellenas hasta que queden totalmente cubiertas. Las colocamos en una rejilla para que escurra el excedente de chocolate. Las metemos un poquito en la nevera para que el chocolate se endurezca y ¡voilá! Ya tenemos nuestros huesitos, a disfrutar.
 
receta huesitos caseros

Si queréis darle un toque especial a la crema, añadidle una cucharadita de licor de avellana o baileys, le da un gusto muy rico (siempre y cuando no vayan a comer niños, que la liamos...). La crema que os sobre guardadla en la nevera, con unas tostadas está buenísima (o a cucharadas tal cual, viva el vicio). Por supuesto, podéis rellenar las obleas con ganache o con nutella, aunque os recomiendo que probéis la crema que os enseño hoy porque es especial. Espero que os guste la receta y que os animéis a hacerla. Como siempre, si os apetece hacer algún comentario sobre la receta o el blog, escribidla a continuaciòn, me encanta leeros. ¡Ah! Y ahora podéis seguirme en twitter @mrmladablog, tenéis una petaña a la derecha de la pantalla para hacerlo.

Otras recetas que os van a gustar: espirales de nutella, brownie de chocolate blanco o galletas de oreo. ¿Cuál es vuestra preferida?

miércoles, 30 de octubre de 2013

Brownie de chocolate blanco

Después del subidón del premio que me concedió Ary del blog All in One me apetecía enseñaros una receta de las buenas de verdad. Tengo que admitir que no soy muy amante del chocolate blanco, me gustan más los chocolates amargos. Sin embargo, la receta que traigo hoy es la excepción, en este caso el chocolate blanco es perfecto. Es un brownie (aunque de "marroncito" tenga poco...) muy tierno y jugoso, con el contraste de las nueces crujientes en su interior. Os aviso de que es difìcil resistirse a comer sólo un trocito. Bueno, vamos al lío, pongo los ingredientes y empezamos.


  • 180 gramos de chocolate blanco+ 80 gramos de chocolate blanco en trocitos
  • 160 gramos de mantequilla
  • 220 gramos de azúcar blanquilla
  • 60 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 140 gramos de harina
  • Dos puñados de nueces peladas
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla  

 Ponemos los 180 gramos de chocolate en un bol y lo metemos en el microondas hasta que esté medio fundido (con medio minuto suficiente). Añadimos la mantequilla y calentamos unos segundos más hasta que la mantequilla y el chocolate se derritan por completo. No pongáis desde el principio las dos cosas a la vez porque la mantequilla se os quemará.

Cuando tengamos las dos cosas bien integradas (usamos las varillas de mano) añadimos los dos tipos de azúcar y la esencia de vainilla, y mezclamos. Ponemos los huevos uno a uno, batiendo cada vez, y por último, la harina y la sal. Mezclamos con las varillas hasta que la masa quede homogénea y sin grumos. Picamos las nueces en trozos no demasiado pequeños y partimos los 80 gramos de chocolate con ayuda de un cuchillo en trozos irregulares. Añadimos las dos cosas a la masa anterior. 

Ponemos la masa en el molde elegido (en mi caso uno rectángular de 30X15 de silicona) y lo metemos a media altura en el horno (precalentado a 170 grados con calor arriba y abajo). Horneamos hasta que se cuaje, unos 40 minutos, aunque ya sabéis que depende del horno y del tipo de molde (en los de silicona suele ser más rápido). Vigilad para que no coja demasiado color, si es necesario podéis taparlo con un trozo de papel albal. Dejadlo enfriar sobre la rejilla del horno en el mismo molde. Cuando se enfrìe, desmoldadlo y a gozar. 



Si queréis podéis espolvorearlo con un poco de azúcar glass, y acompañado de un poco de helado está de vicio. Os prometo que si lo probáis os vais a hacer adictos a este brownie, palabrita. Como siempre, si os ha gustado la receta (o si no...), si os surge alguna duda o comentario, escribidme que os contestaré enseguida.

Otras recetas para volver locos a los chocolateros: mini tartas mousse de chocolate blanco, trufas de chocolate negro o espirales de nutella. Vamos a darnos un capricho...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...