viernes, 25 de abril de 2014

Merengues de chocolate

Como cada día 25 de cada mes, hoy tenemos una cita con el Reto Alfabeto Dulce. ¿Y qué letra letrita ha tocado para el primer ingrediente de la primavera? Tatatatatatatachan (imaginaros que es un redoble tambores...) ¡La M!

Como os imaginaréis, yo hubiera escogido la mermelada, pero finalmente el ingrediente escogido ha sido el merengue. Y la verdad es que yo encantada: el merengue me encanta y además he aprovechado a estrenar una super batidora-amasadora que me han regalado los Reyes Magos (no, no he esperado cuatro meses a estrenarla, es que la pobre ha tardado bastante en llegar, ya sabéis, el transporte en camello va un poco lento...). La receta que os enseño hoy es muy fácil de hacer, la verdad es que el merengue no tiene mucho misterio. Permitidme que os de unos consejillos para obtener un merengue perfecto:

  1. Procurad que las claras estén a temperatura ambiente.
  2. Aseguraros de que tanto el bol como las varillas estén perfectamente limpios y secos.
  3. Poner una pizquita de sal a las claras ayuda a que se monten más facilmente
  4. Usad varillas eléctricas, no es cuestión de dejarse el brazo bate que te bate. Todo mi respeto y admiración a quienes  montáis las claras a mano. 

Una vez dichos estos cuatro consejillos que seguro que todos conocíais, vamos con los ingredientes y nos ponemos a cocinar.


  • 2 claras de huevo
  • Una pizquita de sal
  • 3 cucharaditas (de las de postre) de azúcar blanquilla
  • 1 cucharadita (de las de postre) de maizena
  • 3 cucharadas de azúcar glass
  • 1 cucharadita de cacao

Vamos al lío. Ponemos en un bol las claras junto a la pizquita de sal y comenzamos a batir. Cuando comience a espumar y a blanquear, añadimos el azúcar blanquilla y seguimos batiendo hasta que tengamos un merengue durito. 

Añadimos la maizena y el azúcar glass cucharada a cucharada, batiendo cada vez hasta que se integren completamente. Por último, añadimos el cacao y lo mezclamos bien con una lengua o con las varillas a baja potencia.

Ponemos el merengue en una manga pastelera y vamos poniendo montoncitos sobre la bandeja(cubierta de papel de horno). Yo he hecho los merengues pequeñitos, más o menos de una moneda de euro, pero podéis hacerlos más grandes si queréis.

Metemos la bandeja al horno (como siempre, que esté precalentado) a 120 grados y horneamos los merengues hasta que estén firmes al tacto (yo he necesitado una hora, si los hacéis más grandes necesitaréis más tiempo). Los dejamos tal cual en el horno hasta que se enfríen. Cuando estén a temperatura ambiente ya podemos disfrutar de nuestros riquísimos merengues de cacao.

 



La verdad es que estos merengues os va a sorprender, tienen un sabor súper intenso a chocolate y una textura perfecta. Es muy importante para que se conserven perfectos que los guardéis en un tarro hermético. Por supuesto, este merengue se puede disfrutar igualmente sin hornear, es ideal para rellenar un bizcocho, acompañar una macedonia de fruta o, simplemente, para comérselo a cucharadas. Sea como sea, no dejéis de prepararlo, os va a encantar.


Si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre esta receta o el blog escribidme a continuación. Como siempre (soy una pesada, lo sé) os recuerdo que podéis seguir el blog en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.

martes, 22 de abril de 2014

Cookies de caramelos Werther´s Original

Hace unas semanas en el trabajo una señora majísima me regaló una bolsa enorme de caramelos Werther´s, ya sabéis, los del anuncio del niño y el abuelo. Poco a poco la bolsa ha ido disminuyendo (qué gusto da saborear un caramelo en el metro al salir del trabajo, me encantan estos pequeños placeres de la vida...) pero tuve la precaución de dejar apartado un buen puñado porque, desde hace tiempo, tenía en mi carpeta de recetas pendientes unas galletas de caramelos Werther´s que ví en el blog Comojú.

No hace falta que os cuente que tengo una gran predilección por las galletas (hacerlas, comerlas... me gusta todo lo que tenga que ver con ellas...) y las que os enseño hoy me parecieron súper originales desde el momento en que las ví. Además, son muy sencillas de hacer y en un plis plas están listas. Si tenéis niños en casa, las podéis prepararlas con ellos, seguro que disfrutan un montón haciendo la masa. Y, qué narices, si no tenéis niños, hacedlas igualmente, ¡están buenísimas!!! Os digo los ingredientes y nos ponemos al lío.


  • 120 gramos de mantequilla en pomada
  • 200 gramos de harina
  • 1 huevo
  • 165 gramos de azúcar moreno
  • Media cucharadita de lavadura
  • Media cucharadita de esencia de vainilla
  • Una pizquita de sal
  • 12 Caramelos Werther´s (o similares) 

Comenzamos triturando los caramelos en trozos no demasiado pequeños. Para ello, los metemos en una bolsa de plástico y nos liamos a golpes con ellos con el rodillo (o con cualquier objeto contundente que no se  rompa. Precaución con los dedos, que lo que hay que romper son los caramelos...). Por el momento, los reservamos.

Ahora, en un bol, batimos la mantequilla en pomada (es decir, que esté un poco blandita pero no derretida) junto con el azúcar hasta que la mezcla blanquee. Podéis usar las varillas de mano o las eléctricas, a vuestro gusto. Añadimos el huevo y la vainilla y, de nuevo, mezclamos bien.

Añadimos la harina tamizada, la levadura y la pizquita de sal y batinmos hasta que se integren perfectamente todos los ingredientes y tengamos una masa homogénea. Incorporamos los caramelos y los repartimos bien por la masa. Tapamos el bol con un poco de papel film y lo metemos en la nevera durante media hora.

Un vez haya reposado la masa en el frigo, ponemos cucharaditas de masa sobre la bandeja del horno (cubierta de papel sulfurizado) bien separadas entre sí, que estas galletas crecen bastante en el horno. Metemos la bandeja en el horno a 180 grados (precalentado, con calor arriba y abajo) durante aproximadamente 12 minutos, hasta que veais que las galletas se han dorado un poco. Sacamos la bandeja del horno y dejamos que se enfríen antes de quitarlas de la bandeja. Ya podéis probar nuestras cookies de caramelos Werther´s. Buenísimas.



Espero de verdad  que os animéis a preparar estas cookies, estan deliciosas. A pesar de lo que pueda parecer, no resultan nada empalagosas y tienen el punto justo de crujiente.  Para que se conserven perfectas, guardadlas en un tarro hermético bien cerrado. ¿Os cuento un truco que me ha enseñado mi cuñada Vero a la hora de guardar las galletas? Poned una pizquita de canela en el tarro donde las metáis, cogen un aroma...


Ya sabéis, si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre la receta o el blog, escribidme a continuación. Como siempre, aprovecho a recordaros que podéis seguir el blog en Facebook y Twitter, tenéis los enlaces aquí mismo, un poco más arriba a la derecha. Y si os animáis a hacer estas galletas y os apetece, mandadme una foto de lo buenísimas que os quedan a través de las redes sociales o por mail (mimrmlada@gmail.com).

lunes, 14 de abril de 2014

Brownie de chocolate

Con la receta de hoy los que seais chocolateros me vais a poner un piso. El otro día, revisando las recetas del blog me dí cuenta que no os había enseñado este brownie, que hago muy a menudo y queda siempre estupendo.  Sólo quiero advertiros una cosa: es adictivo. Comeréis un trocito y os engañaréis diciendo que es el último, pero recaeereis. Diréis :"lo tengo controlado", pero la tentación con este brownie es fuerte y volveréis a por más. Pero bueno, de vez en cuando es bueno darse al vicio, ¿no creeis?.

Además este brownie es facilísimo y muy rápido de preparar, con ingredientes que tenemos siempre en casa. Vamos, que no tenéis excusa para no hacerlo. Os aseguro que en casa os lo van a agradecer un montón en cuanto lo huelan. Así que me dejo de líos, os digo los ingredientes y a cocinar.


  • 4 huevos
  • 200 gramos harina
  • 240 gramos de chocolate negro
  • 240 gramos de mqntequilla
  • 200 gramos de azúcar blanquilla
  • 200 gramos de azúcar moreno
  • Un puñado de nueces picadas en trozos no demasiado pequeños

Comenzamos. Ponemos el chocolate en un bol amplio y lo derretimos en el microondas. Para ello, lo ponemos a máxima potencia a intervalos de un minuto, removiendo cada vez. Cuando esté, añadimos la mantequilla y removemos hasta que se funda con el calor del chocolate y se integren completamente las dos cosas. Ahora, echamos los huevos, de uno en uno, batiendo con las varillas de mano cada vez.

Ponemos los dos tipos de azúcar y batimos de nuevo, y añadimos la harina tamizada y removemos hasta que nos quede una mezcla homogénea. Por último, echamos las nueces (picadas en trozos no demasiado pequeños) y las repartimos bien por toda la masa.

Vertemos la masa en un molde (preferiblemente cuadrado o rectángular; si es metálico acordaros de engrasarlo antes) y lo metemos al horno, que tendremos precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo, durante media hora aproximadamente, aunque ya sabèis que cada horno es un mundo, así que os recomiendo que introduzcáis un palillo para ver si está hecho o no. Cuando esté, lo sacamos, dejamos el molde sobre una rejilla un ratito y, cuando se temple, ya podemos desmoldarlo (y más importante, probarlo, que con el olorcillo que inunda la cocina seguro que estabáis deseándolo...).




 Este brownie es siempre un éxito asegurado, con un sabor a chocolate súper intenso y una textura buenísima. Las nueces le dan un toque perfecto, pero si preferís podéis usar cualquier otrro fruto seco (avellanas, avellanas... incluso cacahuetes). Si no tenéis a mano azúcar moreno, sustituidlo por azúcar blanco, no hay problema. Aviso a nevegantes: la cantidad de ingredientes que uso para este brownie es para un molde bastante grande (rectangular de 24x30), así que si vuestro molde es más pequeño, usad la mitad de ingredientes porque el brownie tiene que quedar bajito, centímetro y medio más o menos. 


Si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario sobre esta receta o el blog, escribidme a continuación, intentaré responderos lo más rápido posible. Además, os recuerdo que podéis seguir el blog en Facebook o Twitter, tenéis los enlaces aquí mismo, arriba a la derecha.

lunes, 7 de abril de 2014

Galletas de coco

Hay cuestiones que dividen a la Humanidad en dos: Coca Cola o Pepsi, Cola Cao o Nesquick, Nutella o nocilla... No existen medias tintas: eres de uno u otro, pero nunca de ambos. Algo similar ocurre con el coco: o te encanta, o lo aborreces tanto que no puedes ni olerlo. Yo soy del primer grupo, me gusta el coco en todas sus versiones. 

Ya os enseñe hace tiempo la receta de coquitos de mi abuelo Pepe (ricos ricos) y esta receta me la pasó él también. Se trata de unas galletas de coco deshidratado que están buenísimas, crujientes y con un sabor muy intenso. Además son de nivel -5, aptas incluso para los no iniciados en este gran mundo de la repostería. El único requisito imprescindible es saber encender el horno. Vamos, que no pueden ser más sencillas de preparar. Os digo los poquitos ingredientes que necesitamos y nos ponemos a ello. 


  • 150 gramos de coco rallado deshidratado
  • 150 gramos de azúcar
  • 50 gramos de harina
  • 2 huevos

Veréis qué rápido se hacen. Ponemos los huevos y el azúcar en un bol y batimos hasta que blanquee. Podéis hacerlo con varillas eléctricas o de mano (son las que he usado yo). Añadimos la harina tamizada y volvemos a mezclar. Por último, echamos el coco y, de nuevo, batimos un poco hasta que se integre completamente.

Metemos en la nevera mientras precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo. Cubrimos la bandeja del horno con un trozo de papel sulfurizado o sylpax y vamos poniendo sobre ella cucharaditas de masa (que estén separadas unas de otras que en el horno se expanden bastante). Horneamos durante 12 minutines aproximadamente, hasta que cojan un buen color dorado. Dejamos que se templen un poco sobre la bandeja del horno y luego las pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo. ¡Buenísimas nuestras galletas de coco!!



A los que, como yo, forméis parte del grupo de los amantes del coco, estás galletas os van a encantar. Recuerdan al sabor de los coquitos pero con una textura completamente distinta, muy crujiente. Guardadas en una lata aguantan perfectas (aunque a mí me han durado tres días y eso que soy la única a la que le gusta el coco en casa, me las he zampado yo sola muy a gusto...). 



Como siempre, espero que os animéis a preparar estas galletas. Si os apetece, mandadme una foto para ver los estupendísimas que os quedan por mail (mimrmlada@gmail.com) o a través de Facebook o Twitter (tenéis los enlaces aquí mismo arriba a la derecha). Si tenéis alguna duda o sugerencia sobre esta receta o el blog podéis dejar un comentario aquí mismo o enviarme un mail, os contestaré encantada. ¡Ah! Por cierto, aparte de encantarme el coco, yo soy de Coca Cola, Cola Cao y Nutella.
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