sábado, 10 de septiembre de 2016

Suspiro limeño. Viaje entre sabores


Después del descanso estival, volvemos a la carga con los retos. Ya sabéis que me encantan, me parecen una forma perfecta para conocer tros blogs, investigar la gastronomía de otros países y, además, me aportan sugerencias sobre qué recetas publicar porque, después de más de las 200 recetas que llevo publicadas en el blog, hay veces que me falta la inspiración.

Y hoy nos toca reto viajero. Sí, hacemos las maletas y nos vamos hasta Perú con el reto Viaje entre Sabores. Antes del reto conocía muy poco acerca de la gastronomía peruana, tan solo un par de platos: el ceviche y el suspiro limeño, y es este segundo el que os traigo hoy. Se trata de un postre que, aparte de tener un nombre evocador y sugerente, está delicioso, ideal para los golosos. Está compuesto por dos capas: una crema a base de leche y yemas que se conoce como manjar blanc y un merengue italiano, todo ello coronado con un poco de canela. Suena bien, ¿verdad? Pues no me enrollo más, os digo los ingredientes* y nos ponemos a cocinar.


  • 300 ml de leche
  • 180 gramos de leche condensada
  • 2 huevos
  • 100 gramos de azúcar
  • 90 ml de agua
  • Canela en polvo

*Para 4 suspiros limeños individuales


Ponemos en una cazuela la leche y la calentamos hasta que rompa a hervir; en ese momento bajamos un poco el fuego y mantenemos 15 minutos más, hasta que la leve reduzca hasta la mitad. Dejamos reposar unos minutos, colamos y la ponemos de nuevo en el cazo, junto a la leche condensada y con las yemas.

Batimos todo hasta que esté todo bien integrado y ponemos de nuevo al fuego, sin dejar de batir, hasta que la crema espese (adquiere una textura similar a la crema pastelera). Repartimos esta crema en los vasos o cuencos donde vamos a servir los suspiros hasta llenarlos por la mitad. Reservamos por el momento.

Para el merengue, esta vez nos vamos a decantar por el italiano, en el que vamos a mezclar las claras montadas con un almíbar ligero. Ponemos en un cazo el azúcar y el agua y lo ponemos al fuego. Cuando el azúcar se haya disuelto, calentamos durante cuatro minutos más a fuego medio (si disponéis de un termómetro de cocina, tenemos que calentar el almíbar hasta que llegue a los 117 grados). Cuando esté el almíbar en ese punto, vertemos en hilo fino sobre las claras (que ya habremos montado previamente) mientras batimos. Con este merengue es importante que continuemos batiendo las claras junto al almíbar hasta que el bol esté frío al tacto (al echar el almíbar caliente la mezcla  y el bol cogen calor).

Ponemos el merengue en una manga pastelera con boquilla de estrella y terminamos de rellenar los vasitos. Sólo nos queda espolvorearlos con un poco de canela. ¡Ya tenemos listos nuestros suspiros limeños! ¡Buen provecho!


Algunos consejos:
  • Si queréis, podéis sustituir la los 300 ml de leche por 150 ml de leche evaporada y ahorraros el paso de cocerla y reducirla. Yo opto por hacerlo así porque los bricks de leche evaporada son bastante grandes y sobra mucha cantidad.
  • Si no tenéis manga pastelera o no queréis complicaros, limitaos a poner el merengue sobre la crema con una cuchara.
  • El merengue italiano puede parecer un poco complicado, pero nada más lejos de la realidad, y es mucho más estable que un merengue francés (en el que montamos las claras junto al azúcar). Lo único importante es no pasarse con el punto del almíbar. Está claro que si no sois muy cocinillas no os vais a comprar un termómetro de cocina, pero si os gusta andar por los fogones merece la pena, no son demasiado caros (yo me compré uno en amazon por 4 euros, es sencillo pero funciona perfectamente). Si optáis por hacer un merengue francés, más sencillo, os explico cómo hacerlo: ponemos en un bol las claras y las batimos con unas varillas eléctricas. Cuando comiencen a espumar, vamos añadiendo el azúcar poco a poco y continuamos batiendo hasta que las claras se monten y estén bien firmes.
  • Yo he hecho suspiros individuales, pero también podéis hacerlo en un recipiente grande.


Si os gusta el merengue, estos suspiros limeños son perfectos para vosotros, Es un postre goloso, pero de vez en cuando hay que darse un capricho al cuerpo, ¿no? Si os animáis a prepararlos, enviadme una foto que sabéis que hace muchísima ilusión. Os recuerdo que podéis seguir en blog en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube, los enlaces los tenéis a la derecha de la página. ¡Ah! Y no dejéis de participar en el SORTEO del blog, el plazo termina dentro de muy poco (tenéis en este enlace toda la info). ¡Hasta la próxima receta! 

6 comentarios:

  1. Yo si que suspiro pero por un vasito de estos tan rico que has preparado. Un besazo.

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  2. Que suspiros tan divinos y provocativos, me llevo un vasito para el postre.
    Un saludo!

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  3. Hola! Qué rico postre, yo también pensé hacerlo para el reto, pero al final cambié de parecer, te ha quedado fenomenal, se me antoja uno! Un saludo!

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  4. Hola! Qué rico postre, yo también pensé hacerlo para el reto, pero al final cambié de parecer, te ha quedado fenomenal, se me antoja uno! Un saludo!

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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